Comunidades saludables: Blanca Chocón

El pasado 17 de agosto se visitó a familias de la comunidad Ciénaga Grande en Chimaltenango, quienes fueron beneficiadas con una Estufa Mejorada. Conocimos a Blanca Chocón quien vive en dicha comunidad desde hace años.

Blanca junto a su esposo y sus seis hijos, viven en condiciones de pobreza pero siempre buscan salir adelante. Antes de contar con una estufa ahorradora, Blanca cocinaba a fuego abierto en una “estufa” fabricada con un par de blocks y hierros que separaban la leña de su comida, pero gracias a las líderes comunitarias conocieron la labor de Hábitat y se involucraron en el proceso de adquirir su Estufa Mejorada.

A Blanca conseguir leña le lleva 3 horas ya que tiene que caminar al bosque en donde paga Q12 para que la dejen entrar y así puede buscar la leña que necesita. En ocasiones su esposo y sus hijos la acompañan a recoger leña para que les tarde más tiempo. Blanca y su hija de 12 años están muy contentas de su nueva estufa, ya que podrán cocinar y hacer tortillas al mismo tiempo sin quemarse.

 

“Es alegre ver a los jóvenes trabajar algo que es para nosotros, se ven contentos y con ganas de construir”. Blanca Chocón, beneficiaria de una Estufa Ahorradora de Leña.

 

 

Construyendo sueños: Amalia Cayú

En Guatemala, más de un 1.7 millones de personas no cuentan con una vivienda adecuada o no cumplen las condiciones mínimas de habitabilidad, como por ejemplo, paredes de block, techo, piso o acceso a agua potable.

Tal era el caso de Amalia, que con sus 3 hijos viven en Totonicapán, ella se dedica a realizar tejidos típicos y a vender pollo, por lo que para su familia era económicamente difícil optar a un crédito o un financiamiento para poder construir su vivienda.

Hace dos años, gracias a referencias de un amigo, Amalia se enteró de las facilidades que Hábitat le podía brindar para la construcción de su vivienda, por lo que muy emocionada se acercó a nuestra oficina en Totonicapán, en donde le ayudamos y capacitamos para poder realizar el sueño de una vivienda propia.

En cuestión de 15 días el crédito de Amalia se aprobó, muy entusiasmada llegó a contarles a sus hijos que iban a tener un nuevo hogar.

Ahora Amalia y sus tres hijos, disfrutan de un nuevo hogar, permanente, saludable y construido con materiales que cumplen con estándares de calidad.

Comunidades saludables: María Yancós

Los pobladores de la comunidad Bola de Oro, llevan años dedicándose a la agricultura. Actualmente las viviendas de la comunidad están construidas de láminas, nylon y son pocas las que cuentan con paredes de block.

Doña María Yancós de 53 años de edad, vive con sus hijos y sobrinos, y desde que tiene memoria ha cocinado a fuego abierto y esto le ha afectado en su salud.

Ella es la única persona que cocina en su casa y la cantidad de humo que inhala le provoca tos y que sus ojos se mantengan irritados.

Por medio de la lideresa de la comunidad Doña Rosa se enteró del proyecto Estufas Mejoradas y no dudó en aplicar para mejorar la calidad de vida de ella y de su familia.

Ahora Doña María se sentirá más saludable, los dolores musculares desaparecerán y ayudará a reducir  la tala de árboles. Con este programa no solo mejoramos la calidad de vida de las familias y ayudamos al medio ambiente sino también contribuimos a la economía familiar.

Construyendo sueños: Rolden Velásquez

En el Barrio San Miguel en Siquinalá, Escuintla se encuentra el terreno en donde vivía la familia de Rolden Velásquez. Ahí habitaban en un cuarto construido de materiales como lámina, cartón y madera, no contaban con puertas, el piso era tierra y en cada invierno, la lluvia y el lodo hacían estragos.

Don Rolden es vendedor de libros en los buses del área de Escuintla. Él soñaba con una casa propia, pero sus ingresos no le permitían ahorrar y construir; sin embargo, nunca descartó la idea de que un día su sueño se realizaría.

Gracias al rótulo que Hábitat coloca en sus construcciones, Rolden se enteró de la oportunidad de construir su vivienda con Hábitat. Con pena pero con confianza decidió preguntar sobre como podría él construir su propia vivienda.

No transcurrió mucho tiempo para que se acercara a nuestra oficina en Escuintla a solicitar información, la alegría lo invadió al enterarse que las cuotas eran accesibles y que optar a la construcción de un nuevo hogar estaba más cerca que nunca. Tres meses tardó la autorización de crédito y la construcción de su nuevo hogar.

Ahora Rolden y sus cuatro hijos se encuentran en un hogar con un espacio amplio, con servicios que les brinda comodidad, seguridad y bienestar, en donde juntos pueden disfrutar momentos de felicidad en familia.

 

“Agradecemos el apoyo de Fundación Hábitat, por darnos la oportunidad de adquirir nuestra casa. Animamos a las demás personas para que tengan la misma experiencia que nosotros y se acerquen a construir su casa”. Don Rolden, beneficiario de vivienda Hábitat.

Comunidades saludables: Maritza Urlao

Con el objetivo de ayudar a las familias de la Aldea Bola de Oro, Chimaltenango, trabajamos en conjunto con voluntarios de Bac Credomatic en la construcción de estufas mejoradas.  El proyecto ayuda a mejorar la salud y la economía familiar, ya que reduce el 95 por ciento del humo dentro de la vivienda y la tala de árboles.

Maritza tiene 29 años de edad, vive con su esposo y sus 3 hijos. Ella recuerda que desde niña cocinaba a fuego abierto y que por esa razón tiene quemaduras en los brazos. Cuando estaba embarazada de su última hija, que ahora tiene 3 años, se le cayó una olla de café en todo su estómago provocándole serias quemaduras y dificultades durante su embarazo.

La familia de Maritza vive en condiciones de extrema pobreza y su esposo tras el accidente, construyó una estufa con un tonel evitando que el fuego tuviera contacto con su cuerpo, pero esto no deja a un lado que existe un riesgo para sus hijos y el humo quedaba atrapado en la cocina.

Por estos motivos la familia decidió unirse al proyecto de estufas mejoradas de la comunidad, ya que con estas estufas, no solo no sufrirá de quemaduras por cocinar a fuego abierto, sino que ya no se le enrojeceran los ojos y además economizara en el consumo de leña.

 

“Agradezco a Hábitat por la ayuda, con mi estufa ya no gastaremos tanto en leña, tendré más tiempo con mis hijos y el riesgo de que sufran quemaduras será menor”.  Maritza Urlao, beneficiaria de una Estufa Mejorada.

Construyendo sueños: Yahaira Orozco

Invertir en una vivienda es uno de los principales sueños que se desea cumplir y en Hábitat para la Humanidad Guatemala, brindamos la oportunidad de hacer realidad este sueño a todas las personas trabajadoras como lo es Yahaira que desde hace 3 años adquirió su vivienda.

Yahaira reside en el departamento de Suchitepéquez, ella nos comenta que antes de tener su vivienda pasaron años alquilando en lugares que no contaban con los servicios básicos y el espacio era reducido. A los dos años de casada tuvo a su primer hijo y con el paso del tiempo el espacio que tenían se le reducía aún más.

Cuando su hijo tenía 2 años y se encontraba embarazada de su segunda hija, junto a su esposo se fueron a vivir a Canton Salanché a alquilar en la casa de una amiga de la familia, pero ellos no se sentían a gusto estando allí porque deseaban tener su propio espacio y que sus hijos vivieran en un lugar estable. El apoyo de los vecinos del lugar no se hizo esperar y le comentaron sobre nuestros programas habitacionales, por lo que no dudaron en acercarse a nuestra oficina del área.

En cuestión de 45 días Yahaira tenía en sus manos las llaves de su nueva vivienda que tanto había anhelado, a pesar de que fueron 7 años de vivir alquilando ahora ella tiene un lugar saludable y estable en donde vivir, el cual puede disfrutar  al lado de sus dos hijos y su esposo.

“Es emocionante saber que ya no estas alquilando y que ese dinero es para tener una vivienda propia”. Por eso anima a las personas a que se atrevan a tomar la decisión de tener un hogar estable y propio para su familia.

“Gracias a Dios y a Fundación Hábitat pudimos obtener nuestra vivienda, estamos muy contentos de poder estar en armonía en nuestro hogar. Gracias a Hábitat por no abandonarnos y darnos la oportunidad de cumplir nuestro sueño”.

Construyendo comunidades saludables

Cocinar a fuego abierto afecta la salud de toda la familia; sin embargo, la peor parte la llevan los niños y las mujeres, ya que son ellos quienes permanecen en la casa por más tiempo. El Programa de Estufas Ahorradoras de Leña mejora las condiciones de vida de las familias, ya que reduce el humo a través de una chimenea, además aminora el riesgo de quemaduras, ceguera, problemas de espalda y disminuye el consumo de leña hasta un 75 por ciento por lo cual reduce la tala de árboles.

Enma Socoy de 30 años de edad, su esposo y sus 4 hijas viven en condiciones de extrema pobreza, desde pequeña ha cocinado a fuego abierto dentro de su vivienda ya que cuando su mamá no se encontraba ella le cocinaba a sus hermanos, hoy Enma tiene 10 años de casada, sigue cocinando a fuego abierto y gasta alrededor de 250 quetzales al mes de leña, hay meses en donde por falta de dinero se va con sus hijas a cortar leña y esto le toma toda la tarde.

A través del comité local Enma se enteró de los programas de Hábitat, y decidió mejorar su hogar y la salud de su familia por medio de su Estufa Mejorada. Ahora Enma se encuentra muy feliz ya que puede hacer sus tortillas, su almuerzo y el atol al mismo tiempo; ya no tiene la preocupación de que sus hijas se puedan quemar o sufrir enfermedades respiratorias.

“Quiero agradecer a la Fundación por venirnos a dar este apoyo que realmente nos está beneficiando y con la ayuda de Dios todo es posible”. Enma Socoy

Construyendo sueños – Rosario Archila

El 24 de enero del 2019 se cumplieron 2 años del incendio que destruyó la vivienda de Rosario “Gracias a Dios mi mamá y mi hija no se encontraban en la casa en ese momento” fueron sus primeras palabras. Eran las 10 de la mañana cuando Rosario recibió una llamada de sus vecinos avisándole que su casa se estaba quemando, acabando con todas sus pertenencias que con mucho esfuerzo las había adquirido.

El incendio solamente les dejo la ropa y los artículos que tenían ese día, vecinos de buen corazón ayudaron a la familia otorgándoles un cuarto en donde ellas pudieran descansar tranquilamente. Durante meses Rosario alquiló un cuarto muy pequeño en donde vivía su mamá, su hija y ella.

La tristeza la invadía al recordar todo lo que perdieron, los momentos de felicidad y alegría se esfumaron en esas cuatro paredes que ahora se habían convertido en cenizas. La preocupación más grande de Rosario era que ya no tenía una casa, un techo, un lugar seguro para su hija y su mamá; sin embargo, no perdió la fe en Dios y decidió buscar organizaciones que la pudieran apoyar en la construcción de su vivienda.

Vecinos le hablaron de Fundación Hábitat, y Rosario inmediatamente se acercó a nuestra oficina en San Marcos; en donde sin dudar le brindaron el apoyo para la construcción de su vivienda. En los días en que se iniciaba la construcción de su vivienda, a Rosario le notificaron que debía de salir de la casa en donde estaba hospedándose, por lo que un grupo de voluntarios extranjeros apoyaron en construir el sueño de la familia entregando sus manos y corazón terminando la construcción de la vivienda en un mes y medio.

Ahora la familia tiene un espacio seguro y saludable, se sienten bendecidos al despertar en su nuevo hogar, como Fundación es gratificante ser parte del cambio en la vida de los guatemaltecos y apoyarlos en las necesidades que cada uno de ellos tiene.

 

“Gracias por la ayuda que Hábitat y los voluntarios nos dieron en el momento que más lo necesitábamos, pasamos tiempos muy difíciles con  mi familia pero gracias a Dios ya tenemos un hogar”. Rosario Archila.