El ahora de Dominga Pérez

El antes y después de Dominga Pérez
Departamento de El Petén

 

Dominga es comerciante informal en San Benito Petén y es la única que lleva sustento a su casa.
El comercio informal aunque le provee alimento a sus tres hijos, es un ingreso inestable, por esta razón los bancos y otras entidades financieras nunca le brindaron el apoyo económico que en varias oportunidades solicito, para mejorar su calidad de vida y darle a sus hijos un hogar estable y seguro.


Ella es una mujer que no perdió la fe en Dios y se acercó con un asesor en nuestra oficina ubicada Santa Elena, Petén; sin dudarlo expuso su necesidad de una vivienda adecuada.
Ha pasado el tiempo y gracias al apoyo que se le brindo hoy doña Dominga vive feliz y disfrutando acompañada de sus tres hijos en una nueva casa, iniciando este cambio de vida, porque eso es lo que trae consigo una vivienda en mejores condiciones.

 


Como fundación es gratificante ser espectadores de ver los progresos en cada familia. Actualmente, vive cómodamente en su nueva casa, doña Dominga ha cumplido su sueño y ahora sus hijos crecerán en un ambiente seguro y saludable.

 

 

Si deseas comunicarte puedes escribirnos a: involucrate@habitatguate.org o contáctanos

en nuestras oficinas ubicadas en todo el país: https://www.habitatguate.org/contactenos/

El sueño de la Familia Pérez Fuentes

Kate Dayana Fuentes y su esposo Luis Enrique Pérez, originario de la Aldea el Jute del municipio de Usumatlán, Zacapa, buscaban una casa para alquilar.


Durante esta búsqueda encontraron a un amigo que vivía en la colonia amway a quien le contaron su necesidad. Él sin dudarlo les conto sobre su experiencia al haber construido su casa con Hábitat, así mismo les refirió a donde dirigirse por información para iniciar el proceso de construcción.

 
Doña Dayana empezó a reunir todos los documentos que se requerían para acceder a una vivienda, quien con lágrimas nos dijo que desde ese día se imaginó viviendo en una de las casas de la colonia. Ella recuerda que siempre iba de visita a la colonia y pensaba “por aquí va estar nuestra casa”, sorpresa fue cuando les confirmaron la casa, ya que era el mismo lugar donde ella se paseaba y se ponía a orar.

El apoyo de su familia no se hizo esperar, todos comentan que es la mejor decisión que han tomado, tener casa propia, la seguridad de un hogar.Nos comparte que sus padres y hermanos se han involucrado en sus tiempos libres, apoyándola en la construcción.

 
“Es emocionante saber que se está pagando algo propio y a cuotas accesibles, es un proyecto que vale la pena”.
Por eso anima a las personas que se atrevan a tomar la decisión de tener un hogar estable y sobre todo propio para su familia.

“Gracias Hábitat por hacer un sueño realidad y por colaborar para que cada familia tenga una casa adecuada donde vivir y a los voluntarios por su entrega, porque trabajan como si fuera para ellos”.
– Dayana Fuentes de Pérez

Ahora disfrutará de un espacio más amplio y propio, Dayana y su esposo han cumplido su sueño y ahora su hijo podrá crecer en un ambiente seguro y saludable.

Visita: https://www.facebook.com/habitatguate/

Juventina Hichos

FOTO 5

Llevando esperanza a más comunidades

En muchos de los hogares de nuestro país, la cocina es el centro de reunión en donde se generan hermosas historias, anécdotas que nos acompañan aun cuando salimos de nuestro hogar.

En Hábitat para la Humanidad Guatemala,  nos hemos interesado en que las familias puedan tener este tipo de unión, a través de las experiencias con nuestros programas. Es así como conocimos la historia de Doña Juventina Hichos,  quien nos compartió que  debido a inhalar el humo que se acumula en su vivienda a la hora de cocinar, fue diagnosticada con deficiencia cardíaca por esta razón dejo de preparar los alimentos para su familia.

FOTO 1

Para ella es muy importante brindarle amor a su familia por medio de los platillos que tanto disfrutaba realizar, sin embargo no contaba con los recursos suficientes para poder construir una estufa ahorradora, no obstante gracias al apoyo de nuestras empresas aliadas el sueño se hizo realidad.

Con voz quebrada y  ojos llorosos, doña Juventina nos expresó la alegría de poder cocinar el platillo favorito de su familia, también el  observar la unión de nuestros voluntarios construyendo lo que ahora será su nueva estufa, con la que su casa ya no estará llena de humo.

“Bendigo y felicito a la fundación por este proyecto y doy gracias a Dios porque conoce la necesidad de mi familia, así también motivo a que sigan adelante llevando ayuda a más  comunidades”. – Juventina Hichos Luna

Escribe a: involucrate@habitatguate.org

Reyna Marleny Batres

Construyendo sueños en Usumatlán, Zacapa

Reyna Marleny Batres de 35 años, casada con dos hijas;  nunca pensó que podría tener casa propia, se enteró de la Fundación, por medio de sus hermanos, quienes construyeron su casa con nosotros en el proyecto de la Colonia Amway en Usumatlán, Zacapa. Le tomo un tiempo animarse,  porque no lo veía accesible económicamente,  pero sus hermanos no dejaron de motivarla, para aplicar.

El deseo por un nuevo hogar nació al observar a sus hermanos, disfrutar de la estabilidad de un hogar, y ese fue el motor para luchar por su sueño.

Se sintió muy emocionada cuando se le dio la noticia, que construiríamos su casa, hoy está disfrutando como nunca el ver involucrados a su familia, amigos y voluntarios en la construcción de lo que pronto será su nuevo hogar.

“Estoy agradecida, con los voluntarios nacionales e internacionales por el corazón generoso al donar su tiempo en la construcción de mi vivienda, de la misma forma a los colaboradores de la oficina de Zacapa que me han apoyado desde el momento en me acerque  solicitando información”. – Reina Marleny Batres

Involúcrate: https://www.habitatguate.org/

FOTO 3

Familia Ramírez Pérez

Odil RamírezOris Orelia Ramírez Pérez de 29 años de edad, es ama de casa y se dedica a cuidar a su mamá, tres hijas y sobrina. También apoya los ingresos familiares, realizando tareas domésticas en varias viviendas, los viernes, sábados y domingos.

La familia Ramírez Pérez contaba con un terreno propio y hace más de diez años construyeron una casa de adobe, la cual albergaba a siete personas en condiciones de hacinamiento, también cocinaban los alimentos a fuego abierto. Sin embargo, la señora Mirza Ruano, miembro del Comité Local de Los Amates, conoció el caso de Oris Orelia y su familia, y les dio a conocer el programa de vivienda de Hábitat para la Humanidad Guatemala y ahora cuentan con una vivienda nueva, la cual les proporciona seguridad, salud y una mejor calidad de vida.

 Los Amates - Oris Ramíres

Familia Chen Bac

En el marco de la celebración de nuestro 36.° aniversario, nuestro afiliado de Alta Verapaz, llevó a cabo un  proyecto que busca beneficiar a 10 familias hábitat con pintura y mano de obra para su vivienda. La primer familia beneficiada fue la de Margarita Esperanza Chen Bac residente de San Juan Chamelco, Alta Verapaz.

Doña Margarita de 59 años de edad, esposa y madre de familia se ha dedicado al comercio de productos de consumo diario en el mercado local y trabaja diariamente para darle lo mejor a su familia.

Cuando se le notificó que iba a ser beneficiada,  manifestó su alegría, “de esta forma me siento motivada y tomada en cuenta por la familia Hábitat,  que además de brindarme la oportunidad de poseer una vivienda adecuada para mi familia, también me apoyan con la pintura y mano de obra”.

Agradecemos a nuestro afiliado de Alta Verapaz por su entrega y trabajo, con sus manos y corazones seguimos construyendo una mejor Guatemala.

Entrega Cobán

Familia Chícas

Familia ChicasMaria Teresa Chícas, una madre viuda con dos hijos, José Carlos de 22 y Saraí de 10 años. Maria es un ejemplo de que con esfuerzo, trabajo y voluntad, es posible vencer cualquier obstáculo y salir adelante. Pese a que su esposo falleció años atrás y José Carlos padece de una enfermedad desde su nacimiento, el sueño de tener una casa propia jamás ha desaparecido y sabe que con su trabajo diario como enfermera, lo alcanzará.

Maria Teresa ha pasado a lo largo de su vida por momentos difíciles.  Hace 3 años aproximadamente, José Carlos quedo en estado vegetal, por lo que tuvo que recurrir a un préstamo bancario para poder realizarle los tratamientos necesarios. Gracias a Dios, ha mostrado una mejoría significativa, pero sus cuidados y gastos siguen siendo bastante altos.  Pese a todas estas situaciones adversas, la buena voluntad y el deseo por superarse y ayudar a otros persistió, por lo que Maria Teresa formó parte del Comité Local de Hábitat en su región. “Hace 10 años estuve apoyando al Comité Local de Hábitat que estaba conformado por personas de recursos limitados, pero con muchas ganas de ayudar.  Yo había quedado viuda y estaba embarazada de Alejandra y todo mi embarazo estuve apoyando.”  

Con el paso de los años, Maria Teresa ha trabajado arduamente y ha logrado comprar un terreno en donde hoy se construye su vivienda, su sueño desde hace mucho tiempo y por el cual aún sigue trabajando.

“Mi mayor sueño es poder tener mi casa para poderle dar a mis hijos un techo digno, siempre he luchado por ellos y me ha sido difícil, pero gracias a Dios estoy bien de salud y le pido a Dios que me la siga regalando”, comenta Maria Teresa frente al material de construcción que pronto se convertirán en su hogar.

Hábitat para la Humanidad, trabaja bajo el principio de ayuda mutua, sobre el cual voluntarios, empresas y prestatarios, unen esfuerzos para la construcción de un mejor país.  Sin duda alguna, la familia Chícas estará agradecida por el apoyo que ustedes como voluntarios estarán brindando para la construcción de su vivienda.  Sus manos y su corazón voluntario nos permiten seguir construyendo viviendas, comunidades y esperanza.

Familia Lux Pú

Foto 4Elena es comerciante en el mercado local y con la venta de sus productos, lleva la alimentación y todo lo necesario a sus seis hijos: Carina, Ingrid, Laura, Eugenio, Jesús y Meliza; con quienes se ha mudado de vivienda cuatro veces en los últimos dos años, por problemas de estabilidad económica. La última vivienda en la cual habitaban no contaba con los ambientes necesarios, lo que no permitía a la familia vivir y desarrollarse.

Sin embargo, un vecino que conocía la situación de Elena, le recomendó que se acercara a la oficina de Hábitat en Totonicapán. La construcción inició al poco tiempo de la primera visita de Elena a Hábitat y contó con el apoyo de un grupo de voluntarios de la Iglesia Metodista Highland Park United, así como de los albañiles locales y la vivienda se terminó en tan solo un mes, Eugenio, el hijo mayor expresa satisfecho “estamos contentos de tener nuestra casa propia”.

Para la familia, construir su vivienda fue una experiencia que cambió sus vidas, trabajaron junto a los voluntarios internacionales y fueron parte del proceso de construcción. Ahora agradecen a todos los voluntarios y personas que fueron parte de su sueño.

Foto 1Actualmente, la familia vive cómodamente en su nueva casa, tienen espacio para dormitorios y un taller para la fabricación de ropa, así como un baño más cómodo y privado, olvidando la antigua letrina que utilizaban. Elena ha cumplido su sueño y ahora sus hijos crecerán en un ambiente seguro y saludable.

Construimos viviendas + comunidades + esperanza = construimos una mejor Guatemala